10.21.2007

Gabriel García Márquez celebra bodas de plata de su Premio Nobel de Literatura

El escritor colombiano Gabriel García Márquez, que este año cumplió 80 años de edad y 40 de la publicación de su obra cumbre, "Cien años de soledad", celebra mañana un cuarto de siglo de la obtención del Premio Nobel de Literatura.

Un 21 de octubre, de 1982, la Academia Sueca anunciaba que el literato laureado ese año era García Márquez, figura principal del "boom" latinoamericano y el mayor promotor del realismo mágico en la narrativa hispanoamericana, quien que recogería el galardón en diciembre de ese año en Estocolmo.

El nombre del colombiano más universal y el único que ha recibido un Nobel empezaba a figurar en el carrusel anual de favoritos de la Academia Sueca y esa vez compitió con el británico Graham Greene y el alemán Gunther Grass.

La celebración de estas bodas de plata se suma a los 80 años de edad que García Márquez cumplió el pasado 6 de marzo, en un 2007 lleno de conmemoraciones para él y por ello bautizado como "el año de Gabo".

Por las mismas razones fue el centro de un gran homenaje en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española, reunido el pasado 26 de marzo en Cartagena de Indias, en el que se presentó una edición popular de un millón de ejemplares de "Cien años de soledad".

"Gabo" nació en Aracataca, una población de la zona bananera de la costa caribeña de Colombia, que se confunde en su obra con el mundo mítico de "Macondo".

El pasado 5 de junio el novelista había conmemorado 40 años de la aparición de "Cien años de soledad", cuya primera edición fue publicada por Editorial Sudamericana en Buenos Aires con una tirada de 8.000 ejemplares, que se agotaron en quince días.

A esa edición le seguirían versiones en unas 35 lenguas que suman cerca de 30 millones de ejemplares.

Ester año Gabriel García Márquez también celebró que se cumplen los sesenta de su primer cuento, "La tercera resignación", lo que equivale a decir que llegó a las seis décadas de vida como escritor.

Este relato corto apareció por primera vez en el suplemento Fin de Semana del periódico El Espectador de Bogotá a mediados de 1947.

En mayo pasado el escritor volvió a su pueblo natal en un tren que busca revivir la ruta de la zona bananera que aparece en sus novelas.

Entretanto, la casa en la que nació en Aracataca comenzó a ser remodelada para recuperar la apariencia que tenía en 1927, cuando nació el maestro, y que será desde el año próximo un museo.

García Márquez supo la noticia del Premio Nobel en su casa de Ciudad de México por una llamada telefónica de un periodista en la madrugada del 21 de octubre de 1982.

Año y medio antes este intelectual de izquierdas había tenido que salir corriendo de Colombia cuando fue avisado por amigos situados en el Gobierno de que lo iban a detener para interrogarlo en las entonces conocidas caballerizas del Ejército.

En su fallo, la Academia sueca señalaba que el Nobel recaía en García Márquez "por sus novelas y relatos cortos en los que lo fantástico y lo real se combinan en un universo ricamente compuesto de imaginación que refleja la vida y los conflictos del continente americano".

García Márquez recibió el galardón de manos del rey Carlos Gustavo de Suecia el 10 de diciembre de 1982, un día ya invernal, en Estocolmo.

Pero el autor intentó dar calidez a la velada vistiendo el "liqui liqui", traje blanco de etiqueta del Caribe, y amenizando la celebración con música vallenata del norte colombiano.

Al ser laureado con el Nobel, García Márquez pronunció un discurso de hondo contenido social titulado "La soledad de América Latina", en el que expresó que "frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida".

"Los europeos de espíritu clarificador, los que luchan también por una patria más grande, más humana y más justa, podrían ayudarnos mejor si revisaran a fondo su manera de vernos", puntualizó el escritor.

Con motivo de la concesión del Nobel, el presidente colombiano de entonces, Belisario Betancur, amigo del escritor, ordenó una emisión de sellos postales y García Márquez manifestó que su sueño era "que esta estampilla sólo lleve cartas de amor".

Fuente: Agencia EFE

10.14.2007

El 14 de Junio en 780 páginas

Por FRANCISCO COMARAZAMY

En 780 páginas el poeta, escritor, historiador, periodista y politólogo Tony Raful, acaba de dar a la luz pública una interesante monografía del movimiento revolucionario 14 de Junio, historia y documentos de la gesta que precipitó la fulminación del dictador Rafael Trujillo Molina, un tema abordado por numerosos autores nacionales y extranjeros en libros y documentales cinematográficos, pero a mi juicio ninguno con la abundancia ni volumen como lo ha hecho el poeta.

Aludo el término de poeta porque es así como se le llama a Tony Raful en el universo intelectual a este cantor por antonomasia. Y porque así como se califica su prosa, poética, sonora, cantarina, y hasta su conversación informal por armónica. Es un estilo que ha pasado o va pasando a la carrera, pero que tuvo su momento culminante en los franceses, españoles y portugueses. Me viene ahora a la memoria Rubén Darío, el hispano americano que creó el modernismo en tierra americana. Pero también puedo citar a ilustres dominicanos como Osvaldo Bazil, Ricardo Pérez Alfonseca, Fabio Fiallo, Virgilio Díaz Ordóñez, quienes cuando hablaban parecía que lo hacían en rima.

De tal manera, era la musicalidad de sus conversaciones que si alguien pareaba en líneas de veinte picas sus palabras se convertirían en versos alejandrinos.

No pretendo hacer símiles. Pero hallo en la prosa de Tony Raful una musicalidad sui géneris, subyugante, atractiva, melódica, como cuadra a un auténtico poeta. Su vocación es múltiple. Memorizo a propósito aquellos versos de Luis de Góngora: “Cuando pitos, flauta; cuando flautas, pitos”. Y ésta multiplicidad reside en el estilo y la conducta de Tony Raful. No hay duda de ello y que campea en las 780 páginas de “Movimiento 14 de Junio. Historia y Documentos”, una historia que “atrapa el espíritu de una época, restablece las imágenes y las ideas de un tiempo”.

Hace más de dos décadas que Raful publicó esta obra que ahora (2007) reproduce con el mismo interés y el mismo entusiasmo y declara que “no tiene nada que corregirle a los héroes y mártires, no tiene nada que advertirles, el tiempo ha servido para asegurar lo que ellos aseguraron que pasaría si capitulábamos, si dejábamos que se apagara la llama de la libertad en nuestros corazones”.

Enriquece el libro una vasta ilustración de doscientas treinta y ocho fotografías de participantes en la lucha del Movimiento 14 de Junio.

Podría decirse que el libro se cierra, en la contraportada, con estos versos del apóstol José Martí, con una impresionante imagen de Manolo Tavárez: “Cuando se muere en brazos/ de la patria agradecida/ termina la muerte./ la prisión se rompe/ y empieza al fin/ con el morir, la vida”.

Aunque sobra decirlo en esta nota, Tony Raful ha aportado otras valiosas contribuciones a la literatura nacional, en poesía y prosa, tales como La revolución de abril de 1965, ensayo sobre la vida de José Francisco Peña Gómez, Emboscada al relámpago, Gestión de alborada, Ritual onírico de la ciudad, Visiones de escriba, Pájaros y horizontes sitiados” a través de las cuales cabe repetir la anónima frase: “Para unos, los libros son obstáculos infranqueables; para otros, escalas infinitas”.

Y yo incluyo en esta última categoría el “Movimiento 14 de Junio- Historia y Documentos”.

Fuente: Listín Diario, 14 de octubre de 2007

10.08.2007